domingo, 31 de diciembre de 2017

Hasta siempre 2017

Viene siendo buena hora para reflexionar acerca de este año que está por terminar. A pesar de que este último día del año solo sea un domingo más, la celebración de fin de año es tan importante. Por el mero hecho de darle tanta importancia a esta día, un ciclo inherente termina y otro empieza. Algo extraordinario, que solo nosotros como especie podemos lograr.
¿Pero por qué le damos tanta importancia al fin de un año? Porque ponemos en perspectiva lo que hemos vivido y aprendido, o al menos así debería ser. He leído muchos comentarios pidiendo al 2017 que se termine ya, mostrando que no tuvieron una buena experiencia, pero la verdad es que esto sucede cada año, incluso en las mismas personas. Creen que al siguiente año les ira mejor y muchas veces no es así, pues lo que aprendieron se les metió por una oreja y se les salió por la otra.
Por eso, en esta entrada vamos a ver que hemos aprendido en este año 2017.

sábado, 30 de diciembre de 2017

La bohème en vivo

Ayer a las 13 horas México, dio inicio la gran opera dramatica La bohème a cuatro actos, de Giacomo Puccini. Gracias al youtuber Jaime Altozano, un divulgador de música, es que me entere de este evento, transmitido desde el teatro Real de Madrid, España. La calidad de esta fue inigualable.
Aquí te comparto el video donde Jaime da a conocer de que trata esta magnifica opera.
 
(Altamente recomendable ver este video, para ver la opera más preparado)

Para poderla ver, ya grabada, puede ir la pagina de facebook del Teatro Real o dar click en este enlace. Sin más, te reitero que la veas, son dos horas, pero lo valen. Hasta la proxima entrada.

martes, 26 de diciembre de 2017

La música

Escuchando música desde Mozart, Shostakovich, Tchaikovsky hasta John Williams,Daft Punk y Stevie Wonder. La música nos mueve más allá que el mismo cuerpo fisico, que sacude las caderas, zapatea con un solo pie desde su asiento, mueve la cabeza y las mano, como si dirigiese la orquesta corperal que carga. Nos mueve tambien los sentimientos, las emociones, la conciencia, la imaginacion, nuestra sustancia intima que nos la vida, que es tan distinta a la de otros animales. 
     - ... Un violin, de juguete nada más.
     - Entonces no le compren nada al niño. Un instrumento musical no es un juguete.
     El arte alimenta el alma, porque la música es el mejor regalo para un niño; porque la música se queda y forma parte vitalicia de tí. Porque la música nos (con)mueve.

domingo, 24 de diciembre de 2017

La feria de Chilpancingo

La navidad en Chilpancingo es una época muy especial, no solo porque es el nacimiento de Cristo, sino porque también se levanta la feria de San Mateo, allá por la colonia Los Ángeles. Si eres oriundo del pequeño avispero, sabrás que te encontraras con lo mismo de cada año: los mismos juegos mecánicos y los de destreza, las tiendas de ropa y trastes, el vendedor de cobijas y cobertores con su característica elocuencia, el teatro del pueblo, la plaza de toros, el museo de cera y de los fenómenos, los restaurantes, los bares y los antros.
     Cuando era niño, toda la feria solo eran los juegos mecánicos y los juegos de canicas. Ahora que estoy más cerca de las dos décadas de vida y aunado mi vicio por el alcohol, me hizo explorar por los callejones oscuros de la feria; mero donde se vende sabrosas micheladas, donde se encuentran las famosas barras donde solo caben dos borrachos y los antros, que a cada rato a algún chavo “inocente” matan, quien solo iba a divertirse un rato, a desconectarse.
     - A ver cuando nos ponemos de acuerdo para ir a las barras- Actualmente así son mis invitaciones a la feria.
     Antes, mi familia me llevaba a los juegos mecánicos y no pasaba a más si me compraban alguna camisa o un pantalón. Pasábamos de largo por el teatro del pueblo, poco me llamaba la atención, pues justo a un lado estaba el museo de cera y del otro estaba el de los fenómenos, ¡eso si era interesante!
Mi primera vez en la feria.
     Al primer juego mecánico al que subí, al que se pueda considerar extremo, fue al Everest. Es algo así como una lavadora que te da vueltas, sube y baja, y si vas acompañado, eres aplastado o el que aplasta. Tenía seis años, en ese entonces me provoco nervios y entusiasmo a la vez. También me imaginaba que haría vomitar, algo que no me gustaba –y hasta la fecha. Fue toda una experiencia. En la mitad del viaje, después de tantas vueltas y que aún faltaban más, el operador soltaba niebla artificial con un sabor extraño y a la vista era aterrador., totalmente genial. Ahora todos íbamos de reversa, la adrenalina me iba tope y lo disfrutaba cada vez más y más. Al terminar, no sentí nauseas ni nada, pero mi mundo a mi alrededor si lo resintió y me hacía dar tumbos al caminar.
     Nunca he ganado algo en estos juegos de destreza: son imposibles, llenos de trampas. Pero sin más yo sigo intentando. Son divertidos, no lo niego, si son un desperdicio total de dinero, eso que ni qué. Sus colores, las luces, la música, la gente jugándolos los hacen atractivos. Sin darte cuenta ahí estas como lelo viendo como le hace aquel muchacho o la señora aquella, apuntándole con el rifle de balines a la caja de cerillos, que sostiene un billete de 50 pesos. Podría proponerme este año, ganar alguno de ellos y llevarme un premio, mas ahí mismo radica el problema: los premios. Estos solo pueden ser dos cosas: o son totalmente inútiles y corrientes o son muy buenos y muy difíciles de obtener. Los dueños de estos los diseñaron para que siempre ellos ganaran, aunque tu creyeras que has vencido al sistema. Neta.
     La feria de Chilpancingo es de pueblo, aunque digan que aquí es una ciudad. Cada año es lo mismo, poco cambia. Pero algo tiene, algo que me hace regresar puntual cada año, por lo menos un día e intentar de nuevo ganar ese muñeco de peluche gigante, subirme al Everest, comprarme una papa frita en espiral con mayonesa y catsup, comprar ropa y los trastes nuevos, escuchar al vendedor de cobijas e ir con amigos por una cheve. Tal vez sea ese calor de casa que siempre da, que está atrapado en el aire frio, en las noches decembrinas y en sus callejones llenos de los habitantes de este pueblo. No nos queda más que seguir aportando a ese calor a las personas a nuestro alrededor y no dejar de festejar la navidad en la feria.

sábado, 23 de diciembre de 2017

Doña Navi

I
¿Te has quedado alguna vez dormido un rato, cuando alguien más acaba de dormir para siempre a tres metros, en el piso de arriba?

Y pensar que tú estabas debajo de su espalda fría cuando dio su último suspiro y no cerró los ojos, pero unas suaves manos los cerraron para que descansara.

Y tú te quedaste dormido esperando a que cerrara los ojos y te lo perdiste (se siente extraño). Momentos antes te tomaste el lujo de ver morir al sol en el atardecer, pero no la gracia de ver el ocaso de esa persona.

Y creer que ese cuerpo tuvo nombre, y aún lo sigue teniendo, aún siendo un cuerpo inerte. Escuchas el rosario y no quieres subir para ver, ver a tu madre llorar, a tus vecinos, a la demás familia. Esperas a que ellos bajen y tú les puedas dar un abrazo, uno muy fuerte.

Se cayó un vaso de vidrio, pero es más ruidoso el llanto, el coro femenino del rosario. Suaves voces entrecortadas cantan versos religiosos de los cuales desconozco. Rezan y se les escucha como el nudo en la garganta se les aprieta, casi sin dejarlas respirar.

(Aquella persona, cuerpo quieto, frío, se llama Doña Navi)

Doña Navi
Doña Navi
Don Lino y Doña Navi.
¿Que sera de Don Lino sin su Doña Navi?
Él parece tranquilo, inmutado.
¿Quiere mostrarse fuerte o ya estaba preparado, como si ya lo hubiera anotado en su calendario?
La pareja siempre junta. La historia cuenta que él la robo desde muy chica, y creer que todo culminó hace algunos momentos.
En el momento en el que estabas somnoliento, entre la vigilia y el sueño.

II

Casi las dos de la mañana y la gente espera el regreso de su cuerpo, rezando, aguantando el sueño y el cansancio, yo sigo aquí, observando el evento desde lejos. Pues mi mente esta pendeja, sin saber qué hacer.

Puto miedoso, espero que nadie suba a verte en tu funeral, y mueras solo. Un ataúd acompañado de un rosario sordo e inexistente, con cirios y flores, el olor a café y a pan que van enfriándose, poniéndose al tiempo, sin sabor, y tú incapaz de tomar un sorbo o dar una mordida.

Tú, presenciando tu funeral, único espectador, atrapado en tu ataúd. Gritas sordamente. No te puedes mover y el aire se acaba. El brillo de los cirios va disminuyendo poco a poco, como el aire adentro, como la vida en tus entrañas. Que te queda más que dejarte morir, pues nunca viviste la vida como debe ser vivida. Siempre en piloto automático, dejándote llevar por la gravedad, por el viento y la corriente en cualquier lado. En vez de vivir, tú estabas muriendo, sólo que no estabas bajo del suelo, enterrado; pero si enterrado por tus penas y malos hábitos.

III
Mediocre, como siempre. Miraste su partida a medias, hablaste con Doña Navi, te acercaste a ella, a medias. Al igual que amas a las personas, de a pedazos, incompleto.

-23/diciembre/2016

viernes, 22 de diciembre de 2017

Me gusta estar solo

A mis brazos vuelves ya
Seré por siempre tu amante
Tu novia la soledad

[Esa noche - Café Tacvba]
Me gusta estar solo. Me canso de la gente, pero no en el mal sentido. Siento una fatiga mental y fisica, no es que me caiga mal la gente que me rodea, solo que es muy extenuante para mis sentidos. Para curarme de esto necesito alejarme, tener mi propio espacio donde pueda escuchar música o tomar café en silencio. Porque si me detienen en esta empresa, me pongo de malas y lo expreso con descaro. Por eso necesito vacaciones, perderme en Acapulco, ir a eventos culturales o al cine, pisar la arena descalzo, sentir la brisa marina y la sal en mi lengua.

miércoles, 20 de diciembre de 2017

Solo necesito acostumbrarme

Solo necesito acostumbrarme hasta que ya no sienta nada; hasta que tu sonrisa no encienda ni una flama en mi corazón.

Te dare un ultimo beso en la mejilla, a la orilla de tus inalcanzables labios, y otro en la frente, entre tus cejas.

El primero, para apagar el fuego que arde en mis labios adoloridos.
El segundo, para dejarte esas lindas ilusiones y todas aquellas sonrisas pérfidas; porque yo ya no las quiero.

Solo es cuestión de acostumbrarse, a seguirte viendo y no buscarte; sin si quiera esperar un próximo encuentro entre los dos, con las mismas altas expectativas que tenia sobre tu afable y muy amigable trato.

-20/02/2017

lunes, 18 de diciembre de 2017

La peor miseria del ser humano

La peor miseria del ser humano es el enamoramiento y el desencanto de este, después de una lucha permanente y cortejo no correspondido. Dentro de uno aflora una necesidad por conseguír la aprobación del ser amado. La conquista la hacen llamar, está actividad que quita el sueño a más de uno, que vacía carteras y provoca muchas desventuras incómodas tanto para el ser que ama, como el objeto de amor.
    Si ponen atención al párrafo anterior, como que esto del cortejo, este conducto social de cortejo, lucha por conseguir el amor, como si este fuera un premio, algo que necesita ser ganado a través de un tipo de concurso, que ser exitoso nuestro esfuerzo el ser que ama por fin se habrá realizado. Solo después de Triunfar en el amor, el ser que ama estará completo, íntegro y no antes.
    Como dice Socrates a Hippotales en el dialogo de la amistad, cuando el inexperto ser que ama compone y canta sus elogios a su objeto de amor: "Un amante más prudente, querido mio, no celebraría sus amores antes de conseguir la victoria, (...)tanto más se alaba a los jóvenes hermosos, se llenan de presunción y de vanidad". 
    Estos disparatados enamorados ensalzan a sus amores, sin siquiera ser pareja; dan regalos, alabanzas, tiempo, ayuda y generosidad desmesurada. Como podemos encontrar en "El arte de amar" de Erich Fromm, dar demasiada generosidad es insaluble para la misma persona que la comete. El mundo es muy cruel, el objeto de amor puede abusar de esto y quitarle la dignidad del ser que lo ama, y este ultimo sentir que no ha dado lo suficiente y rebajarse hasta un nivel de entrega total, de manera subyugante.
    Amar es dar sin esperar nada a cambio. Estos seres enamorados, dan porque buscan algo a cambio: la aprobación del objeto de amor. Esto lo hace algo totalmente egoísta. Ellos no aman a la otra persona, aman la ilusión y la añoranza de conseguir el amor del otro, lo sienten tan necesario que se desviven por conseguirlo. Por eso existe tanta gente infeliz cuando de conseguir pareja se trata. Creen que es necesario encontrar a ese amor, cuando el verdadero amor se trata de dar todo el amor posible a todo el ser viviente que este a nuestro alcance, incluyendo a nosotros mismos: el amor universal. Este tipo de amor engloba los demás tipos de amor, incluyendo el amor sexual, de pareja. Tratando a la pareja como una pequeña porción de universo donde podemos dar todo de nosotros, lo bueno y lo malo, sin filtros, solo para complementarnos y no completarnos. El rompimiento con esta pareja solo se toma como aprendizaje, pues el amor verdadero no se trata de comprometer a una sola persona, sino que se trata de aprovechar y hacer que esa persona aproveche su tiempo con nosotros aprendiendo y dando.
    Para concluir, cuando, sin esperar nada a cambio, das amor, recibirás amor. Así de simple. Ama a todas las personas a tu alrededor, da sin esperar. Recibe y da más que eso. No seas generoso en demasía, sino de forma saludable. Alcanzar el amor verdadero te costara toda la vida, pero empezar te acercara cada vez más.
    Hasta la próxima entrada.

sábado, 9 de diciembre de 2017

La demagogia de tus labios

He caído en la demagogia de tus labios,
gobiernas tirana a mi pobre mente,
mi alma muere de sed y hambre de tí.

Corrompes mis horas de sueño.
Tu sonrisa promete de todo,
pero a la mera hora, 
solo es circo y maroma.

Mas mi cuerpo te vuelve a elegir
casí siempre por desición unanime
en un proceso turbulento
que apaga todos mis sistemas.

Mi razón esta en guerra
contra la adicción de tu voz,
pero termina abatido.
El contrabando de tus silabas
llegas hasta el más recondito nervio.

Cada día me levanto en armas
contra tu reinado absoluto
de tus suaves y dulces manos,
que me ha quitado la soberanía
sobre mis actos y mi alegría.

martes, 5 de diciembre de 2017

¿Cómo maquetar un periódico cultural?

Parece fácil, pero no lo es –tanto-. La cosa empieza con una reunión con el colectivo de escritores del que seas parte. Serás asignado para ser el diseñador del periódico, porque el anterior fue una persona no muy amable y hacia mal su trabajo, y porque estudias ingeniería en sistemas computacionales, lo que significa que ya sabes usar cualquier tipo de software para diseño de cualquier tipo (en serio, eso pensaban mis compañeros).
Aceptas tal cargo, no tienes tanto inconveniente porque aprendiste a hacer un periódico en el bachillerato, en una clase de informática. Conoces el software indicado para el trabajo y solo basta con que revises algunos tutoriales, para ponerte al corriente. Al día siguiente, ya tienes lista la plantilla y solo esperaras el contenido que se le agregara al periódico ese mes. Tus compañeros estarán asombrados, pero nada más.
Otras tres reuniones semanales pasaran, aún no te enviaran sus textos hasta que sea el último domingo, antes de la impresión del periódico. Toda esa mañana la dedicaras a acomodar el primer borrador, porque en la tarde serás citado por el coordinador para checar algunos detalles. Llega la hora de la cita, lo esperas en la librería donde se hacen las reuniones del colectivo, llega tarde. Le enseñaras tu progreso, le gustara. Al acabarlo, te das cuenta de que aún falta otro cuento, que hace falta para rellenar un gran espacio en blanco. Tu compañero, encargado de escribir ese cuento, al marcarle te lleva a buzón y te dira el coordinador que tendrás que esperar al día siguiente para agregar eso último. Tienes un poco de problemas con eso, pues la impresión es el martes.
El lunes despertaras algo estresado, tu compañero aún no envía su parte. La mañana avanzara, iras a la escuela, te iras a comer con unos amigos y justo antes de dar el primer mordisco a tu taco, recibes el documento electrónico y adjunto unas disculpas y agradecimientos por la paciencia. Acabas de comer, te sientas a trabajar. Después de algunos ajustes al texto, envías el borrador final a tu coordinador, él lo reenvía al grupo de chat del colectivo. Les dice a todos que tendrán una hora más para revisar por última vez el borrador. Te desesperas cada vez más.
“Oye, podrías quitar esa sangría que esta demás” un mensaje de este tipo, te llegara y harás el cambio rápidamente. Envías la versión final al grupo de chat, esperas a que no haya otra corrección que hacer y… pasa la hora y se envía el documento al director del periódico para su impresión. El director lo recibe, pero no responde, el estrés llena tu cuerpo.
Esa noche te vas a dormir, o harás como que duermes, pues tendrás pesadillas; soñaras que el periódico no se publica, te sentirás agobiado. En la mañana del martes, muy temprano, iras al puesto de revista y no encontraras el periódico, tendrás pánico. En todo el día pensaras en que no se imprimió y estarás muy estresado. Tu jornada en la universidad acabara. “No te preocupes, si se va a imprimir, ya veraz” te dirá tu amiga que también es parte del colectivo, desde mucho tiempo antes que tú. Te despides de ella y te bajas del urbano. Corres al puesto de revista y ahí lo encuentras, gris y arrumbado, casi como si se ocultara de ti. Primero lo hojearas y después lo pagaras, ¡si se imprimió! Correrás a la librería a contar la noticia y el estrés habrá desaparecido de tu cuerpo. Tus compañeros te elogiaran por el buen trabajo que hiciste, incluso alguno de ellos te darán un abrazo. Un rato después, te despedirás y te iras a tu casa a hacer toda esa tarea que tienes para el día siguiente, pero ya con un sentimiento de tranquilidad absoluta.

lunes, 4 de diciembre de 2017

Soy el árbol seco...

Soy el árbol seco
entre árboles frondosos,
con sus hojas,
con sus frutos
             todos.

Hay un pino en forma de arbusto
y un arbusto en forma de pino.

Dos pájaros se posaron
sobre mis solitarias ramas,
y sin poder del frio cubrirlos,
se fueron, buscando otro nido.

Espero el día cuando
mis mozas hojas tornen,
y con ellas, bien cobijar,
el tierno calor de la vida.