miércoles, 20 de diciembre de 2017

Solo necesito acostumbrarme

Solo necesito acostumbrarme hasta que ya no sienta nada; hasta que tu sonrisa no encienda ni una flama en mi corazón.

Te dare un ultimo beso en la mejilla, a la orilla de tus inalcanzables labios, y otro en la frente, entre tus cejas.

El primero, para apagar el fuego que arde en mis labios adoloridos.
El segundo, para dejarte esas lindas ilusiones y todas aquellas sonrisas pérfidas; porque yo ya no las quiero.

Solo es cuestión de acostumbrarse, a seguirte viendo y no buscarte; sin si quiera esperar un próximo encuentro entre los dos, con las mismas altas expectativas que tenia sobre tu afable y muy amigable trato.

-20/02/2017

lunes, 18 de diciembre de 2017

La peor miseria del ser humano

La peor miseria del ser humano es el enamoramiento y el desencanto de este, después de una lucha permanente y cortejo no correspondido. Dentro de uno aflora una necesidad por conseguír la aprobación del ser amado. La conquista la hacen llamar, está actividad que quita el sueño a más de uno, que vacía carteras y provoca muchas desventuras incómodas tanto para el ser que ama, como el objeto de amor.
    Si ponen atención al párrafo anterior, como que esto del cortejo, este conducto social de cortejo, lucha por conseguir el amor, como si este fuera un premio, algo que necesita ser ganado a través de un tipo de concurso, que ser exitoso nuestro esfuerzo el ser que ama por fin se habrá realizado. Solo después de Triunfar en el amor, el ser que ama estará completo, íntegro y no antes.
    Como dice Socrates a Hippotales en el dialogo de la amistad, cuando el inexperto ser que ama compone y canta sus elogios a su objeto de amor: "Un amante más prudente, querido mio, no celebraría sus amores antes de conseguir la victoria, (...)tanto más se alaba a los jóvenes hermosos, se llenan de presunción y de vanidad". 
    Estos disparatados enamorados ensalzan a sus amores, sin siquiera ser pareja; dan regalos, alabanzas, tiempo, ayuda y generosidad desmesurada. Como podemos encontrar en "El arte de amar" de Erich Fromm, dar demasiada generosidad es insaluble para la misma persona que la comete. El mundo es muy cruel, el objeto de amor puede abusar de esto y quitarle la dignidad del ser que lo ama, y este ultimo sentir que no ha dado lo suficiente y rebajarse hasta un nivel de entrega total, de manera subyugante.
    Amar es dar sin esperar nada a cambio. Estos seres enamorados, dan porque buscan algo a cambio: la aprobación del objeto de amor. Esto lo hace algo totalmente egoísta. Ellos no aman a la otra persona, aman la ilusión y la añoranza de conseguir el amor del otro, lo sienten tan necesario que se desviven por conseguirlo. Por eso existe tanta gente infeliz cuando de conseguir pareja se trata. Creen que es necesario encontrar a ese amor, cuando el verdadero amor se trata de dar todo el amor posible a todo el ser viviente que este a nuestro alcance, incluyendo a nosotros mismos: el amor universal. Este tipo de amor engloba los demás tipos de amor, incluyendo el amor sexual, de pareja. Tratando a la pareja como una pequeña porción de universo donde podemos dar todo de nosotros, lo bueno y lo malo, sin filtros, solo para complementarnos y no completarnos. El rompimiento con esta pareja solo se toma como aprendizaje, pues el amor verdadero no se trata de comprometer a una sola persona, sino que se trata de aprovechar y hacer que esa persona aproveche su tiempo con nosotros aprendiendo y dando.
    Para concluir, cuando, sin esperar nada a cambio, das amor, recibirás amor. Así de simple. Ama a todas las personas a tu alrededor, da sin esperar. Recibe y da más que eso. No seas generoso en demasía, sino de forma saludable. Alcanzar el amor verdadero te costara toda la vida, pero empezar te acercara cada vez más.
    Hasta la próxima entrada.

sábado, 9 de diciembre de 2017

La demagogia de tus labios

He caído en la demagogia de tus labios,
gobiernas tirana a mi pobre mente,
mi alma muere de sed y hambre de tí.

Corrompes mis horas de sueño.
Tu sonrisa promete de todo,
pero a la mera hora, 
solo es circo y maroma.

Mas mi cuerpo te vuelve a elegir
casí siempre por desición unanime
en un proceso turbulento
que apaga todos mis sistemas.

Mi razón esta en guerra
contra la adicción de tu voz,
pero termina abatido.
El contrabando de tus silabas
llegas hasta el más recondito nervio.

Cada día me levanto en armas
contra tu reinado absoluto
de tus suaves y dulces manos,
que me ha quitado la soberanía
sobre mis actos y mi alegría.

martes, 5 de diciembre de 2017

¿Cómo maquetar un periódico cultural?

Parece fácil, pero no lo es –tanto-. La cosa empieza con una reunión con el colectivo de escritores del que seas parte. Serás asignado para ser el diseñador del periódico, porque el anterior fue una persona no muy amable y hacia mal su trabajo, y porque estudias ingeniería en sistemas computacionales, lo que significa que ya sabes usar cualquier tipo de software para diseño de cualquier tipo (en serio, eso pensaban mis compañeros).
Aceptas tal cargo, no tienes tanto inconveniente porque aprendiste a hacer un periódico en el bachillerato, en una clase de informática. Conoces el software indicado para el trabajo y solo basta con que revises algunos tutoriales, para ponerte al corriente. Al día siguiente, ya tienes lista la plantilla y solo esperaras el contenido que se le agregara al periódico ese mes. Tus compañeros estarán asombrados, pero nada más.
Otras tres reuniones semanales pasaran, aún no te enviaran sus textos hasta que sea el último domingo, antes de la impresión del periódico. Toda esa mañana la dedicaras a acomodar el primer borrador, porque en la tarde serás citado por el coordinador para checar algunos detalles. Llega la hora de la cita, lo esperas en la librería donde se hacen las reuniones del colectivo, llega tarde. Le enseñaras tu progreso, le gustara. Al acabarlo, te das cuenta de que aún falta otro cuento, que hace falta para rellenar un gran espacio en blanco. Tu compañero, encargado de escribir ese cuento, al marcarle te lleva a buzón y te dira el coordinador que tendrás que esperar al día siguiente para agregar eso último. Tienes un poco de problemas con eso, pues la impresión es el martes.
El lunes despertaras algo estresado, tu compañero aún no envía su parte. La mañana avanzara, iras a la escuela, te iras a comer con unos amigos y justo antes de dar el primer mordisco a tu taco, recibes el documento electrónico y adjunto unas disculpas y agradecimientos por la paciencia. Acabas de comer, te sientas a trabajar. Después de algunos ajustes al texto, envías el borrador final a tu coordinador, él lo reenvía al grupo de chat del colectivo. Les dice a todos que tendrán una hora más para revisar por última vez el borrador. Te desesperas cada vez más.
“Oye, podrías quitar esa sangría que esta demás” un mensaje de este tipo, te llegara y harás el cambio rápidamente. Envías la versión final al grupo de chat, esperas a que no haya otra corrección que hacer y… pasa la hora y se envía el documento al director del periódico para su impresión. El director lo recibe, pero no responde, el estrés llena tu cuerpo.
Esa noche te vas a dormir, o harás como que duermes, pues tendrás pesadillas; soñaras que el periódico no se publica, te sentirás agobiado. En la mañana del martes, muy temprano, iras al puesto de revista y no encontraras el periódico, tendrás pánico. En todo el día pensaras en que no se imprimió y estarás muy estresado. Tu jornada en la universidad acabara. “No te preocupes, si se va a imprimir, ya veraz” te dirá tu amiga que también es parte del colectivo, desde mucho tiempo antes que tú. Te despides de ella y te bajas del urbano. Corres al puesto de revista y ahí lo encuentras, gris y arrumbado, casi como si se ocultara de ti. Primero lo hojearas y después lo pagaras, ¡si se imprimió! Correrás a la librería a contar la noticia y el estrés habrá desaparecido de tu cuerpo. Tus compañeros te elogiaran por el buen trabajo que hiciste, incluso alguno de ellos te darán un abrazo. Un rato después, te despedirás y te iras a tu casa a hacer toda esa tarea que tienes para el día siguiente, pero ya con un sentimiento de tranquilidad absoluta.

lunes, 4 de diciembre de 2017

Soy el árbol seco...

Soy el árbol seco
entre árboles frondosos,
con sus hojas,
con sus frutos
             todos.

Hay un pino en forma de arbusto
y un arbusto en forma de pino.

Dos pájaros se posaron
sobre mis solitarias ramas,
y sin poder del frio cubrirlos,
se fueron, buscando otro nido.

Espero el día cuando
mis mozas hojas tornen,
y con ellas, bien cobijar,
el tierno calor de la vida.